martes, 22 de febrero de 2011

Poema protesta: De Costa Rica "y otros demonios"




Estas pesadillas en que la tasa
de cosas negras se cuadriplican,
hidra china invadiendo los flacos caminos
de mi Patria, botas militares del Tío Sam
pisoteando nuestros bosques,
mancillando los cuerpos de mujeres y niños;
hidra china que mi espíritu verdugo
nunca llega a decapitar;
botas imposibles de tumbar
porque a fuerza de títeres
van Caín y Caín
y su “dictadura en democracia”
gobernando mi pequeña república
que nos prestaron los gringos
desde que plantaron bananas
y solo por eso tendieron las líneas del tren
para llevarlas a los puertos
del litoral pacífico y atlántico (sus puertos)
y por barco a la capital de su imperio:
fruta de alta calidad para vitaminar su sangre
y huesos impávidos
(el resto del producto malogrado 
sacia el hambre de los cerdos 
y el pueblo desnutrido.
Y de vuelta agroquímicos de experimento;
siniestras drogas con la bienhechora
etiqueta de “medicinas”,
y clandestinas “vacunas”
a la nación que para ellos
es  desde siempre solo de conejillos de indias.
Por eso en Tiquicia el cáncer es un amor,
el amor por nuestros muertos cancerosos
que podrían tenderse uno a uno 
cabeza con pies y cruzar El Charco 
y llegar cómodamente
hasta las mismas puertas  
de Auschwitz-Birkenau, 
Bergen-Belsen, 
Treblinka, Dachau...
para coleccionar, en esos museos
de fatídicas memorias, el nuevo estilo
de fabricar holocaustos 
silenciosos y sin castigo).

Estas pesadillas en que la tasa
de cosas negras se cuadriplican
y la bota del Tío Sam es lustrada
con el Pabellón Nacional por Caín y Caín;
la misma bota que aplasta a nuestros hijos,
mujeres y sueños, también se limpia
con sus lenguas apátridas neoliberales
y cae en sus largos bolsillos oligarcas
el usual dólar de propina,
el abundante yuan de propina
porque el Estadio “Nacional” es tan chino
como la propia Muralla,
y  el chino no regala
un caramelo por amor:
a cambio mi frágil país ecológico
abierto a toda suerte de chucherías,
“alimentos”, “medicinas”…
tan nefastas como esta casta política 
de viles mercaderes subastando a la Patria
y empeñando el porvenir de sus hijos
a seguir esclavos labriegos y sencillos.

Estas pesadillas en que la tasa
de cosas negras se cuadriplican,
hidra china que mi espíritu verdugo
nunca llega a decapitar,
botas imposibles de tumbar…

***
Del texto inédito: ©"Náralit: poemas y antipoemas". © "De Costa Rica y otros demonios". Febrero 2011.