domingo, 13 de junio de 2010

La infinita demagogia malévola de Industrias Infinito S.A. Costarricenses: a luchar contra los nuevos filibusteros!


Editorial edición de junio Periódico El Florense (a salir en unos días)


Industrias Infinito S.A.: "Miente, miente, que algo queda"


Si el gobierno de la presidenta Laura Chinchilla da luz verde a la explotación de oro en la mina aurífera Las Crucitas en la zona norte, será como ponerle una cruz a la defensa del medio ambiente en Costa Rica. Ese será el portillo para todo tipo de desmanes y de ataques a nuestra soberanía ambiental, cuya única riqueza lo constituyen sus frágiles ecosistemas, de lo único que podemos vanagloriarnos si de verdaderos tesoros hablamos en un mundo depredado por el ser humano y al borde del colapso.

El ex presidente Óscar Arias Sánchez tuvo en sus manos el poder de enterrar de una vez por todas a esta industria criminal foránea que viene a ofrecernos una bicoca por extraer y llevarse unos cuantos quintales de oro. La canadiense Infinito Gold Ltd., como decimos los ticos, se ha jalado tortas ambientales en ese país del norte, de hecho se le ha limitado la explotación del mineral a cielo abierto en Canadá (también gusta de explotar diamantes en suelos foráneos. Industrias Infinito S.A. de Costa Rica es solo una mampara: recibe apoyo técnico y financiero de la canadiense, verdadera dueña de esa sociedad. Como estrategia argumentan que es nacional pero es para "adobar la píldora"). De ahí que siga empecinada en ir en contra de la voluntad de toda una nación centroamericana, solo porque dos antipatriotas como los señores Arias Sánchez volvieron a darle aire e ilusión para seguir con estas prácticas neoliberales y salvajes contra el medio ambiente, que es mirado como un objeto de compra y venta.

La campaña publicitaria de Industrias Infinito es total y espuria demagogia política, pero de una bajeza tal y desvergüenza sin límites, que subliminalmente nos está diciendo a todos los costarricenses algo como esto: “ignorantes: aquí le pegamos una buena revolcada a la gata y queda todo mundo confundido”: “Minería responsable a cielo abierto”, “Minería verde”, etc. (Cualquier parecido con el "memorando del miedo" de Kevin Casas y Fernando Sánchez es mera coincidencia). Conceptos retorcidos y malévolos, solo comparables al mercadeo aplicado por Joseph Goebbels, ministro de propaganda nazi durante la Segunda Guerra Mundial, para quien solo valía esta consigna “ética”: “Miente, miente, que algo queda”. Tal es así que hasta los señores magistrados andan "más perdidos que el chiquito de la Llorona". Los políticos ticos astutamente y cobardemente dejaron que la brasa callejera en la Sala Cuarta, cuando esto debía decidirse en el terreno político.

El cianuro nunca será compatible con el ambiente: nunca verde, nunca responsable, nunca progreso… porque es como echarle veneno a la comida, veneno a nuestra Madre Naturaleza. Y es que la literatura a nivel mundial acerca de los efectos del cianuro y sus residuos abunda en internet, pues las consecuencias cuando se aplica en la minería a cielo abierto han sido nefastas en muchas partes del mundo. Ya estos capitalistas criminales de Industrias Infinito no están tratando con salvajes iletrados, por ello los políticos costarricenses deben vetar (y le corresponde esta tarea histórica a doña Laura Chinchilla) de una vez por todas esta práctica en suelo nacional, y esto, para siempre.

Si se diera la terrible posibilidad de que esa mina se reabra y opere en total libertad atentando contra nuestra naturaleza y salud humana, muchos costarricenses patriotas, en cuenta este servidor, volveríamos a empuñar las armas contra esos filibusteros neoliberales siempre del norte, hasta echarlos de Costa Rica. Téngalo presente.

Frank Ruffino.

http://www.elflorense.com/